Para el pasaporte mexicano, la SRE publica 45 × 35 mm, fondo blanco, de frente, sin lentes, cabeza descubierta, sin sonreír y tomada hace menos de 30 días. A 300 ppp son 531 × 413 píxeles. Esa es la respuesta si tu trámite es mexicano y te piden foto impresa.

Y ahí está la primera trampa de esta búsqueda: no hay una medida universal. España fija 32 × 26 mm por real decreto y Estados Unidos pide un cuadrado de 2 × 2 pulgadas. Una foto preparada para un pasaporte no sirve para el otro, y la razón es más interesante de lo que parece.

Tabla: qué pide cada país

PaísMedidaFondoAntigüedad máximaGafasQuién toma la foto
México (pasaporte)45 × 35 mmBlanco30 díasNo permitidasCada vez más, la autoridad
España (DNI y pasaporte)32 × 26 mmBlanco liso y uniformeNo fijada por el decretoPermitidas si no son de cristales oscurosPuede ser automatizada en la oficina
EE. UU. (pasaporte)51 × 51 mm (2 × 2 in)Blanco o hueso6 mesesNo permitidasTú la aportas
EE. UU. (visa)51 × 51 mm (2 × 2 in)Blanco o hueso6 mesesNo permitidasTú la aportas
Perú (pasaporte electrónico)No entregas fotoMigraciones, en la agencia

Ojo a un detalle que se pasa por alto y provoca rechazos: Estados Unidos usa el mismo formato físico para visa y pasaporte, pero distinto rango de altura de cabeza. Para la visa, la cabeza debe medir entre 22 y 35 mm de la barbilla a la coronilla; para el pasaporte, entre 25 y 35 mm. Una foto de visa válida en el borde bajo de su rango no cumple el requisito de pasaporte.

¿Por qué no hay una medida única en el mundo?

Porque el organismo que la gente cree que la impone en realidad solo la recomienda.

La OACI —la agencia de aviación civil de la ONU— publica el documento que estandariza los pasaportes del mundo. Y sobre la foto que tú entregas en el mostrador dice, literalmente, que “debería” medir 45 × 35 mm. Es una recomendación, no una obligación, y además el propio documento delega el asunto: donde el retrato se entrega a la autoridad emisora, hay que atenerse a los requisitos que fije esa autoridad.

Lo que la OACI impone es otra cosa: la foto ya impresa dentro del pasaporte, donde la cabeza debe ocupar entre el 70 y el 80 % de la altura de su zona. Es decir, estandariza la cara dentro del libreto, no el papel que llevas a la ventanilla.

De ahí sale todo lo demás. 45 × 35 mm es lo más extendido del mundo porque es la recomendación; España puede apartarse fijando 32 × 26 mm por ley y Estados Unidos puede usar un cuadrado, y ninguno de los dos incumple nada.

Un matiz que conviene tener claro: las reglas sobre gafas, velos y expresión no están en ese documento de la OACI. Están en una norma ISO que el documento referencia. Decir “lo exige la OACI” sobre las gafas es, estrictamente, inexacto.

México: 30 días, sin lentes y sin sonreír

La especificación mexicana es de las más estrictas del mundo en un punto concreto: la antigüedad. Un PDF oficial de la SRE resume el requisito en una línea — fondo blanco, de frente, sin sonreír, sin lentes, cabeza completa, no mayor a 30 días de anterioridad, 45 mm × 35 mm — y los consulados piden dos fotografías iguales.

Treinta días. Estados Unidos acepta seis meses. Si tienes fotos de un trámite anterior guardadas en un cajón, para el pasaporte mexicano no valen.

Pero hay un giro importante y actual: es posible que no te pidan foto en absoluto. La lista de requisitos publicada para el trámite de pasaporte en México no menciona fotografía, y para el trámite consular la SRE indica que la fotografía se toma allí mismo —sin lentes, con la cabeza descubierta, de frente— como parte del enrolamiento biométrico, junto con las huellas.

La lectura práctica: la medida de 45 × 35 mm sigue vigente donde todavía se piden fotos impresas, y cada vez son menos sitios. Confirma en tu cita antes de pagar por unas copias que quizá nadie te va a pedir.

España: fijado por ley, no por costumbre

España es el contraejemplo perfecto de México. Aquí no hay convención de laboratorio que valga: la medida está en el Boletín Oficial del Estado.

Pasaporte abierto con sellos de visado

El real decreto que regula el DNI exige “una fotografía reciente del rostro de la persona solicitante en color, tamaño 32 por 26 milímetros, con fondo uniforme blanco y liso, tomada de frente, con la cabeza totalmente descubierta y sin gafas de cristales oscuros”. El real decreto del pasaporte repite la misma medida y casi las mismas palabras.

Fíjate en el matiz de las gafas, porque es distinto del estadounidense: la ley española prohíbe los cristales oscuros, no las gafas. Puedes salir con tus gafas graduadas siempre que no oculten los ojos.

Estados Unidos: el cuadrado de dos pulgadas

51 × 51 mm exactos, en color, sobre fondo blanco o hueso sin sombras, con papel fotográfico mate o brillante, y tomada en los últimos seis meses.

Tres reglas específicas que causan la mayoría de los rechazos:

  • Gafas prohibidas, sin excepción salvo motivo médico documentado con una nota firmada por el médico.
  • Sin uniforme ni ropa que lo parezca, ni camuflaje.
  • Prohibido el retoque, los filtros y la inteligencia artificial. Está escrito de forma explícita: no se puede modificar la foto con software, aplicaciones ni IA. Tampoco se aceptan fotocopias ni escaneos de una copia impresa.

Y una que sorprende a mucha gente: sonreír sí se permite, siempre que sea con la boca cerrada y los ojos abiertos. Es justo lo contrario del requisito mexicano.

Para el trámite digital, la imagen debe ser JPEG cuadrado, entre 600 × 600 y 1200 × 1200 píxeles, en sRGB de 24 bits, y no pesar más de 240 kB.

¿Cómo hago una foto de pasaporte en casa?

Con una ventana y una pared lisa es suficiente:

  1. Fondo blanco liso, sin textura ni marcos ni sombras.
  2. Separa a la persona un metro de la pared. Es lo único que evita que su sombra caiga detrás.
  3. Luz frontal y suave, una ventana grande delante del sujeto. Nada de flash directo de cámara: produce reflejo en gafas y una sombra dura en el contorno.
  4. Focal media, a unos dos metros. Un equivalente a 85 mm en formato completo da proporciones naturales. El gran angular a medio metro agranda la nariz, y es el motivo por el que tantas fotos de documento salen deformadas.
  5. Cabeza recta, hombros de frente, expresión neutra, ojos abiertos mirando al objetivo.
  6. Dispara a máxima resolución y recorta al final, comprobando la altura de cabeza que pide el país.

El recorte exacto en píxeles para cada formato lo da la calculadora de tamaños para documentos, y el resto de medidas de laboratorio están en tamaños de foto estándar. Si quieres afinar la focal equivalente de tu cámara, el conversor de factor de recorte hace la cuenta.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto mide en píxeles una foto tamaño pasaporte?

A 300 ppp, los 45 × 35 mm mexicanos son 531 × 413 píxeles, y a 600 ppp son 1063 × 827. El cuadrado estadounidense de 2 × 2 pulgadas son 600 × 600 píxeles a 300 ppp, que coincide con el mínimo que se exige para el trámite digital.

¿Puedo usar la misma foto para el pasaporte mexicano y para la visa americana?

No. Las proporciones son incompatibles: 45 × 35 mm es un rectángulo y el requisito estadounidense es un cuadrado de 51 × 51 mm con la cara ocupando entre el 50 % y el 69 % de la altura. Hay que rehacer el encuadre, no basta con recortar.

¿Se puede sonreír en la foto del pasaporte?

Depende del país, y son opuestos. El documento de la SRE dice expresamente “sin sonreír”. Estados Unidos lo permite de forma explícita, con la boca cerrada y los ojos abiertos. Consulta el requisito del trámite concreto antes de la toma.

¿Sirve una foto que me hice hace un año?

Para el pasaporte mexicano no: el requisito es de 30 días. Para Estados Unidos tampoco, porque el límite son seis meses. La antigüedad es de los pocos requisitos que no puedes arreglar en el ordenador.

Qué confirmar antes de pagar la impresión

Dos cosas, y en este orden. Primero, si te van a pedir foto impresa, porque en México y en varios países de la región la toma ya la hace la autoridad durante el enrolamiento biométrico. Y segundo, la medida vigente del trámite concreto en la página oficial, que es lo único de esta página que puede haber cambiado desde que la leíste.

Las 44 tarjetas de Enfogram traen impresos los esquemas de luz y encuadre en A4 y A5, para resolver la toma sin improvisar delante del sujeto.