Una foto vieja se arregla en un orden fijo, y saltárselo cuesta horas: manipular, digitalizar una sola vez, corregir lo global, reparar lo local, decidir sobre el color y archivar el máster. Casi todo el tiempo perdido en una restauración viene de invertir los pasos 3 y 4: si clonas un arañazo y después estiras el contraste, cada parche se desplaza en tono de forma distinta a su entorno y todos reaparecen.
¿En qué orden se restaura una foto antigua?
- Estabiliza el original. Manos limpias, sujeción por los bordes, cero cinta adhesiva. Si el daño físico es serio, aquí termina tu parte.
- Digitaliza una sola vez, bien. Plano, sin correcciones automáticas y con resolución de sobra. Volver a montar el escáner en seis meses es el impuesto de haberlo hecho rápido.
- Repara lo global: dominante de color, punto negro, punto blanco, contraste. Afecta a todos los píxeles a la vez.
- Repara lo local: polvo, rayas, roturas, la esquina que falta. Píxel a píxel.
- Decide sobre el color. Colorear es opcional y, en la memoria de quien lo ve, no es reversible.
- Archiva el máster e imprime una copia.
¿Cómo se manipula el original sin dañarlo?
Guantes de algodón o de nitrilo —o manos recién lavadas y secas— y sujeción por los bordes: la huella deposita grasa y sal, y con los años eso graba la gelatina. Lo que no se hace nunca:
- Cinta adhesiva sobre una copia rota. El adhesivo amarillea y penetra en el papel. Las roturas se reparan en el archivo digital.
- Bolígrafo en el reverso. La presión marca la emulsión por delante. Lápiz blando en el margen.
- Separar por la fuerza dos fotos pegadas entre sí, o una pegada al vidrio del marco. La gelatina se adhiere y al tirar se lleva la imagen: digitaliza a través del vidrio limpio y para ahí.
- Recortar el original, o tirarlo después de escanearlo.
- Álbumes “magnéticos” autoadhesivos, clips y gomas elásticas. Dejan marca permanente.
Un original con moho activo, con la emulsión levantada, pegado al vidrio o con valor histórico va a un conservador, no a la mesa de la cocina. Saber parar es parte del oficio.
¿A cuántos ppp escaneo una foto antigua?
La regla es una división: la resolución de escaneo dividida entre 300 ppp te da el factor de ampliación máximo con calidad de copia fotográfica. Escanear a 600 ppp permite imprimir al doble del tamaño original; a 1200 ppp, al cuádruple.
| Original | Resolución de escaneo | Píxeles aprox. | Copia máxima a 300 ppp |
|---|---|---|---|
| 6 × 9 cm | 1200 ppp | 2.835 × 4.252 | 24 × 36 cm |
| 10 × 15 cm | 600 ppp | 2.362 × 3.543 | 20 × 30 cm |
| 13 × 18 cm | 600 ppp | 3.071 × 4.252 | 26 × 36 cm |
| 20 × 25 cm | 400 ppp | 3.150 × 3.937 | 27 × 33 cm |
| Diapositiva 24 × 36 mm | 3200 ppp | 3.024 × 4.535 | 26 × 38 cm |
Sobre papel, pasar de 1200 ppp registra textura y grano en lugar de más detalle: el límite lo pone la copia, no el escáner. La calculadora de tamaño de impresión hace la cuenta en los dos sentidos, y el término está desarrollado en resolución e impresión.
Cuatro decisiones para no repetir el escaneo:
- Todo automático, apagado: enfoque, contraste, “restaurar color desvanecido”, recorte. El máster se quiere plano y honesto; las correcciones van después, sobre una copia y con historial de deshacer.
- 16 bits y TIFF (o PNG). Un JPEG comprimido es un mal punto de partida para estirar tonos.
- Incluye el borde blanco de la copia. Es tu referencia de blanco original y a veces trae el sello del laboratorio.
- Sopla el cristal antes, no lo frotes. Cada mota que dejes ahí la clonarás a mano cuarenta veces.
El procedimiento completo, con la tabla de resoluciones por tipo de original y el caso de los negativos, está en escanear fotos en casa.
Sin escáner, la copia con cámara funciona: foto plana sobre cartulina neutra, cámara paralela y en trípode, dos luces iguales a 45° por lado —el ángulo que manda el reflejo del papel brillante fuera del objetivo—, f/8, ISO 100 y temporizador de 2 s. La velocidad la pone el fotómetro: con luces continuas domésticas caerá entre 1/15 s y 1 s, y sobre trípode da igual porque nada se mueve. f/8 está cerca del óptimo de nitidez de casi cualquier objetivo y absorbe una copia que no está del todo plana; en Micro Cuatro Tercios baja a f/5.6, porque la difracción llega antes. El coste es la geometría: cámara no paralela, foto trapezoidal.
Reparación global: dominante, densidad y contraste
Las copias en color cromogénicas de los años setenta y ochenta suelen virar a magenta o rojo porque el colorante cian es el menos estable y se va primero. No lo corrijas a ojo con un control de “temperatura”: ajusta punto negro y punto blanco en cada canal por separado, con referencia en algo que deba ser neutro —una camisa blanca, una pared, el borde de la copia—. Es una curva de color por canal, y devuelve el gris antes de que toques la saturación.
El contraste va después y con freno. Una copia desvanecida ocupa quizá del nivel 40 al 205 de 256: estirar esos 165 niveles hasta llenar los 256 multiplica cada salto por 1,5, y con él el grano, el polvo y la textura del papel. En 16 bits hay 65.536 niveles y el estirón no deja escalones; en 8 bits deja bandas visibles en los cielos.
No arrastres el punto negro más allá de la sombra real. En una copia muy desvanecida puede que no quede densidad, y forzar un negro convierte la cara en un agujero: si al estirar solo aparece ruido, no había información debajo.
Reparación local: rayas, roturas y esquinas que faltan
Trabaja sobre una capa duplicada, nunca sobre el escaneo. Muchos trazos pequeños y ninguno grande: el clonado se delata por la repetición de un patrón, así que mueve el origen cada pocos golpes y toma muestra de la misma zona tonal y la misma dirección de grano.

Dentro del paso hay orden: primero el polvo, cientos de motas que salen rápido; después las rayas largas; al final las roturas. Una raya sobre fondo liso desaparece; una que cruza un ojo no desaparece, se reconstruye, y se nota si te apuras.
Para una esquina que falta hay dos caminos. Si el contenido es simétrico —un marco, una pared, una manga—, duplica desde el lado opuesto y voltea. Si no, estás inventando: reconstruye tono y textura y añade grano encima del parche, porque una zona lisa dentro de una foto con grano canta a un metro. Anota en el nombre del archivo qué parte es reconstrucción: eso separa una copia de una falsificación involuntaria.
¿Merece la pena colorear una foto en blanco y negro?
Colorear con IA inventa un color plausible; no recupera un color que nunca se registró. Acierta lo genérico —el césped verde, la piel en su rango—, pero al vestido de tu abuela le pondrá el color estadísticamente más probable, y ese no es su vestido. Puede quedar precioso. Lo que no es, es prueba. Dos reglas para que nadie los confunda:
- Guarda el máster en blanco y negro y trata el color como una interpretación, en su propio archivo.
- Nómbralos así:
1954-boda-abuelos_master-bn.tify1954-boda-abuelos_color-ia.jpg. En veinte años nadie recordará cuál era cuál, y el nombre del archivo es la única memoria que sobrevive.
¿Qué daños no tienen arreglo?
| Daño | Qué lo causó | ¿Se arregla? | Hasta qué punto |
|---|---|---|---|
| Dominante magenta o rojiza | El colorante cian se degrada antes que los otros dos | Sí, en digital | Se recupera un color creíble casi siempre; si un canal está a cero, lo estás inventando |
| Amarilleo general | Restos de fijador mal lavados, oxidación del papel | Sí, en digital | Bien, mientras quede diferencia de densidad bajo la mancha |
| Rayas y arañazos superficiales | Roce, arena, manipulación sin cuidado | Sí | Invisibles sobre fondo liso; visibles cuando cruzan un rasgo de la cara |
| Rotura o trozo perdido | Dobleces repetidos, esquinas arrancadas, cinta retirada | Se reconstruye, no se recupera | Indetectable en fondos, discutible en caras, imposible en un rostro que no aparece en otra foto |
| Espejo de plata (brillo metálico azulado en las sombras) | Oxidación y migración de la plata en las zonas más densas | En el original no; en la copia, a medias | Iluminación difusa y en ángulo lo reduce al digitalizar; la plata migrada no vuelve a su sitio |
| Foto pegada al vidrio del marco | Humedad; la gelatina se adhiere al cristal | No en casa | Se digitaliza a través del vidrio limpio y el original va a un conservador |
| Moho | Humedad alta y aire sin circulación | Se detiene, no se revierte | El hongo se alimenta de la gelatina y el cráter no se rellena; aísla la foto del resto de la caja |
| Desvanecimiento severo sin densidad | Años de luz directa sobre la copia | No | Si no queda diferencia entre luces y sombras, no hay nada que estirar: solo ruido |
Preguntas frecuentes
¿Puedo restaurar una foto antigua solo con el móvil?
Para verla y compartirla, sí; para repararla, no. Una captura a mano alzada trae reflejo, perspectiva trapezoidal y compresión JPEG, y esos tres defectos se quedan en la copia final por buena que sea la edición.
¿Cuánto cuesta que me restauren una foto antigua?
Varía tanto entre países y tipos de daño que cualquier cifra aquí te induciría a error: pide dos o tres presupuestos con una foto del original. Separa siempre dos servicios distintos: la restauración digital de un escaneo, y la intervención física sobre el original, que hace un conservador y se cotiza aparte.
¿La IA restaura mejor que hacerlo a mano?
Los filtros automáticos son muy buenos quitando polvo y rayas sobre texturas uniformes, y malos en caras, en texto y en zonas que faltan, donde inventan rasgos que nunca existieron. El reparto: automático para el fondo, manual para la cara, comparando siempre contra el escaneo original al 100%.
¿Tiro el original una vez escaneado?
No. El original guarda información que el escaneo no captura —anotaciones al dorso, relieve del papel, sellos— y dentro de diez años habrá mejores escáneres. Guárdalo plano, a oscuras, en un sitio seco y en fundas sin PVC.
Qué hacer con la caja de zapatos el próximo sábado
Haz tres montones antes de encender nada: las sanas, las que puedes reparar en digital y las que no se tocan —moho, emulsión levantada, pegadas al vidrio—. Escanea el primer montón en una sola sesión, mismos parámetros y nombres consistentes, y guarda esos TIFF antes de editar ninguno; la guía de gestión de archivos y flujo de trabajo sirve igual para negativos de 1960 que para una tarjeta de ayer.
Y la copia de seguridad, que aquí pesa más que en ningún otro trabajo: el original se sigue degradando y el escaneo es lo único que no. Aplica la regla 3-2-1 antes de clonar el primer arañazo.
Las 44 tarjetas de Enfogram, en PDF A4 y A5, llevan impresos los ajustes de exposición, luz y enfoque que usas cuando la cámara hace de escáner —f/8, ISO base, trípode— sin abrir el portátil con los guantes puestos.