Portafolio fotográfico
El portafolio fotográfico es la selección curada del mejor trabajo de un fotógrafo, presentada de forma coherente para atraer al tipo específico de cliente y proyecto que quiere conseguir. La regla de oro es que un portafolio se define por su pieza más débil, no por la más fuerte: 20 imágenes excelentes comunican más profesionalismo que 200 desiguales.
Debe mostrar el trabajo que quieres repetir, no todo el que has hecho: si quieres más bodas, tu portafolio debe ser sobre todo bodas, aunque hayas fotografiado también productos y paisajes.
¿Cuántas fotos debe tener?
Depende de a quién se lo enseñas y de qué tiene que decidir esa persona. Las cifras siguientes son de práctica habitual en el sector, no una norma.
| Destino | Imágenes | Qué tiene que demostrar |
|---|---|---|
| Página principal de tu web | 15 – 25 | Un género y un estilo reconocible en 10 segundos |
| Presentación a una agencia | 10 – 20 | Que puedes repetir el resultado, no acertar una vez |
| Perfil de Instagram | Últimas 9 – 12 | Coherencia de color y encuadre en cuadrícula |
| Concurso o convocatoria | 8 – 12 | Un cuerpo de trabajo con tema, no una antología |
| Muestra a un cliente de boda | 30 – 50 | Una sola boda completa, de la mañana al baile |
La última fila es la excepción que confunde a mucha gente: un cliente de boda no quiere tus 20 mejores fotos de 20 bodas distintas, quiere ver si sabes cubrir un día entero sin agujeros. Ahí la coherencia vale más que el pico de calidad.
¿Cómo decido qué entra y qué no?
Con un criterio y no con gusto: ¿quiero que me contraten otra vez para hacer exactamente esto? Si la respuesta es no, la foto sobra aunque sea buena, porque cada imagen del portafolio es una oferta de trabajo que estás haciendo.
Tres procedimientos que funcionan mejor que mirar la pantalla:
- Imprime a A4 y ponlas en el suelo. El tamaño y la distancia revelan las medianas al instante; en miniatura todas parecen bien.
- Espera 48 horas. Nadie cura bien el mismo día del disparo: el recuerdo de lo difícil que fue la toma se confunde con lo buena que es.
- Pide que elijan las tres peores, no las mejores. Es la única pregunta a la que la gente responde con sinceridad, y es la información que necesitas.
El orden también trabaja: la más fuerte abre, la segunda más fuerte cierra, y las medias se reparten para que nunca haya dos seguidas. Un portafolio se lee con ritmo, igual que una serie.
Errores comunes
Meter géneros que no quieres repetir. Tres fotos de producto en un portafolio de retrato no demuestran versatilidad: producen encargos de producto mal pagados y diluyen el mensaje sobre lo que haces.
Ordenar por cronología. El cliente no está viendo tu biografía. Ordena por fuerza y por ritmo visual, mezclando planos generales y detalles para que la vista no se canse.
Dejarlo dos años sin tocar. El portafolio envejece hacia abajo: tu trabajo mejora y la web se queda mostrando el nivel de antes. Revísalo cada tres o cuatro meses y quita una foto cada vez que añadas otra.
Poner marcas de agua enormes. Protegen poco y comunican desconfianza hacia quien está a punto de contratarte.
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