La palabra nombra tres cosas distintas y solo una está en el diccionario: el cuadro individual de una película. Las otras dos circulan a diario —la imagen hecha sin cámara, apoyando objetos sobre papel fotosensible, y la captura suelta que alguien saca de un vídeo— y ninguna aparece en la entrada de la RAE, que se limita a «cada una de las imágenes que se suceden en una película cinematográfica».

Quien busca la palabra viene por una de las tres, y las tres tienen respuestas incompatibles entre sí.

¿Cuáles son las tres acepciones de fotograma?

AcepciónDónde se usaQué es exactamenteCon qué se confunde
Cuadro de cine o vídeoRodaje, montaje, ficha técnica de una cámaraCada una de las imágenes fijas que se suceden para formar el movimiento. A 24 fps hay 24 por segundoCon la tasa de fotogramas, que es cuántos caben en un segundo, no qué es uno
Fotografía sin cámaraLaboratorio, arte, talleres de analógicoImagen obtenida apoyando objetos sobre papel fotosensible y dándole luz. Sin objetivo, sin negativoCon el fotomontaje y con la fotografía experimental en general
Captura de una películaConversación, prensa, redesUna imagen fija extraída de un vídeo ya grabadoCon la foto fija de rodaje, que se hizo aparte y con cámara de fotos

El fotograma de cine: la unidad de la que sale el movimiento

En el cine fotoquímico un fotograma era algo que podías recortar con tijeras: una imagen en la tira, separada de la siguiente por una franja negra. En un archivo de vídeo no hay nada que recortar, pero la estructura es idéntica y el número que la describe es el mismo.

Las tasas que vas a encontrar en el menú de cualquier cámara:

  • 24 fps — el estándar del cine desde la llegada del sonido, y el que da el aspecto que la gente reconoce como «cinematográfico».
  • 25 fps — televisión y vídeo en Europa y en los territorios de sistema PAL a 50 Hz, como Argentina o Uruguay.
  • 30 fps (29,97 exactos) — sistema NTSC: Norteamérica, México, Japón y la mayor parte de Sudamérica.
  • 50 y 60 fps — deporte, acción y, sobre todo, material que vas a ralentizar después. Grabado a 60 fps y reproducido a 24, un segundo dura dos y medio.

Subir la tasa no da más calidad de imagen: obliga a exposiciones más cortas y engorda el archivo. Se elige por el movimiento que quieres, no por la nitidez.

¿Qué velocidad de obturación corresponde a cada fps?

La respuesta corta es una fracción cuyo denominador es el doble de los fotogramas por segundo: a 24 fps, 1/48 s. Es la regla de los 180 grados, y viene de una pieza física. Las cámaras de cine llevaban un disco giratorio con la mitad recortada: en cada vuelta, la mitad abierta dejaba pasar luz y la mitad opaca tapaba el negativo mientras el mecanismo lo arrastraba. Medio disco son 180 grados, así que la exposición duraba la mitad del intervalo entre fotogramas.

La aritmética es directa: tiempo de exposición = (ángulo ÷ 360) × (1 ÷ fps). Con 180 grados queda 1/(2 × fps).

Fotogramas por segundoObturación exactaLo que marcas en la cámara
24 fps1/48 s1/50 s
25 fps1/50 s1/50 s
30 fps1/60 s1/60 s
50 fps1/100 s1/100 s
60 fps1/120 s1/120 s

A 24 fps casi ninguna cámara ofrece 1/48, así que se marca 1/50: la diferencia es de seis centésimas de paso, menos de lo que cambia la luz mientras montas el trípode. Es un redondeo, no el número exacto, y no lo vas a ver.

Apartarse de la regla en serio sí se ve. Con una obturación mucho más corta —1/500 s a 24 fps— cada cuadro sale nítido y sin rastro de arrastre, y al proyectarse el movimiento avanza a saltos: la panorámica se vuelve un pase de diapositivas. En el otro sentido hay un tope físico, porque la exposición no puede durar más que el intervalo entre fotogramas. A 24 fps el máximo absoluto es 1/24 s, y ahí el movimiento se emborrona hasta perder el contorno. Qué mide ese control y en qué pasos avanza está en velocidad de obturación.

El problema práctico llega al mediodía: atado a 1/50 s y con f/2,8 para separar al sujeto del fondo, en pleno sol te sobran varios pasos, y cerrar el diafragma te devuelve nítido justo el fondo que querías borroso. La salida es un filtro de densidad neutra, y cuántos pasos necesitas lo resuelve la calculadora de filtro ND.

Nada de esto aplica al vídeo montado a partir de fotos sueltas. En un timelapse nocturno cada fotograma del vídeo final es una exposición completa de varios segundos, y el movimiento se controla con el intervalo entre disparos, no con la obturación.

Objetos sobre papel fotográfico: el fotograma sin cámara

La segunda acepción es una imagen hecha sin cámara, sin objetivo y sin negativo. Apoyas objetos sobre papel fotosensible, le das luz unos segundos y revelas. Donde la luz llegó, el papel se vuelve negro; donde el objeto la bloqueó, queda blanco; donde el objeto era traslúcido —una hoja, un vaso, un encaje— salen los grises intermedios. El resultado es la silueta de las cosas a tamaño real, en negativo, con una nitidez de borde que ningún objetivo alcanza, porque no hay objetivo de por medio.

Rollo de película fotográfica desenrollado

La técnica es tan antigua como la propia fotografía y no la inventó ninguno de los nombres que se le asocian. Christian Schad hizo imágenes así entre 1918 y 1919 y las llamó schadographs. En enero de 1922 Tristan Tzara le enseñó ese trabajo a Man Ray, que adoptó el procedimiento, lo rebautizó rayographs y publicó ese mismo año un álbum de doce con el título Les Champs Délicieux; su autobiografía sitúa el hallazgo en París un año antes, así que las fuentes no coinciden en la fecha del primero. László Moholy-Nagy empezó por su cuenta en su estudio de Berlín en 1922, con Lucia Moholy, y llevó el término photogram a la Bauhaus. La diferencia entre los dos se ve de un vistazo: Man Ray usaba objetos reconocibles —una llave, un peine, unas tijeras—, mientras Moholy-Nagy prefería materiales traslúcidos y difíciles de identificar, que dispersan la luz y fabrican profundidad.

¿Cómo hacer un fotograma en casa?

Necesitas papel fotográfico de blanco y negro, una luz que puedas encender y apagar con precisión, los tres baños —revelador, paro y fijador— y un cuarto a oscuras con luz de seguridad roja o ámbar, que es la que el papel no registra.

  1. A oscuras, saca una hoja y colócala con la cara sensible hacia arriba.
  2. Apoya los objetos encima. Los que queden despegados dan sombras difusas; un cristal por encima los aplasta y afila los bordes.
  3. Enciende la luz unos segundos y vuelve a apagarla.
  4. Pasa el papel por revelador, paro y fijador, y lávalo.

El tiempo de exposición no se puede copiar de nadie. Depende del papel, de la potencia de la lámpara y de la distancia a la que esté, y las tres cambian de un taller a otro. Se averigua con una tira de prueba: recorta una franja, tápala y ve descubriéndola por tramos mientras la expones, para que cada tramo reciba una cantidad distinta de luz. Al revelarla ves de un golpe cuál es el tiempo bueno. Es media hoja gastada y te ahorra la tarde.

Sin cuarto oscuro, la cianotipia hace lo mismo al aire libre: se expone al sol y se lava con agua, y el resultado sale azul en lugar de gris. Hay más variantes de este tipo en la guía de técnicas experimentales.

¿Por qué un fotograma sacado de un vídeo se ve peor que una foto?

La tercera acepción es la que más se dice en voz alta: «un fotograma de la película», es decir, una captura. Como fotografía tiene tres desventajas que no se arreglan editando.

La primera es el tamaño. Un cuadro de vídeo 4K mide 3.840 × 2.160 píxeles, unos 8,3 megapíxeles; uno de 1080p mide 1.920 × 1.080, unos 2,1. Frente a los más de 20 megapíxeles que da de base casi cualquier cámara de fotos, es una fracción. A 300 ppp el cuadro 4K imprime a unos 32 × 18 cm, algo más largo que un A4 apaisado; el de 1080p se queda en 16 × 9 cm, tamaño postal.

La segunda es la compresión. El vídeo casi nunca guarda cada cuadro entero: reconstruye la mayoría a partir de los cambios respecto al anterior, y recorta la información de color frente a la de luminosidad. Se nota al ampliar y al corregir color, y sobre todo en los degradados suaves —un cielo, una pared— donde aparecen escalones.

La tercera es la ironía del asunto: si el vídeo se grabó bien, el fotograma sale movido. Cumplir la regla de los 180 grados significa exponer 1/50 s, y a 1/50 s cualquier cosa que se mueva deja arrastre. Ese mismo arrastre es lo que hace que el vídeo se vea fluido y lo que hace que la captura se vea blanda. Congelar el gesto pediría 1/500 s, y entonces el vídeo iría a saltos. Es un intercambio, no un defecto ajustable, y explica por qué en un rodaje hay alguien haciendo fotos fijas con una cámara aparte. Qué hace el sensor mientras lee cada cuadro está en obturador mecánico y electrónico.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos fotogramas tiene un segundo de película? En cine, 24. En televisión son 25 en los países de sistema PAL y 30 —29,97 exactos— en los de sistema NTSC. Las cámaras ofrecen además 50, 60 y valores más altos, pensados para grabar deprisa y reproducir lento.

¿Fotograma y frame son lo mismo? Sí, cuando se habla de cine o de vídeo: frame es el término inglés y cuadro la variante más usada en América. La fotografía sin cámara es otra cosa: en inglés se llama photogram y nunca frame.

¿Qué velocidad de obturación uso para grabar a 24 fps? 1/50 s, que es lo más cercano a 1/48 que ofrece la cámara. Si el sol te obliga a subir de ahí para no quemar la imagen, la solución correcta es un filtro ND, no una obturación más rápida.

¿Se puede hacer un fotograma sin cuarto oscuro? Con papel fotográfico convencional no, porque se vela con cualquier luz que no sea la roja o ámbar de seguridad. Con cianotipia sí: se prepara a la sombra, se expone al sol y se lava con agua, y el resultado es azul en lugar de gris.

¿Un fotograma extraído de un vídeo sirve para imprimir? Uno de 4K, sí, hasta unos 32 cm de ancho a 300 ppp. Uno de 1080p se queda en tamaño postal, y en ambos casos el sujeto en movimiento saldrá con arrastre si el vídeo se grabó respetando la regla de los 180 grados.

Qué palabra usar en cada caso

Si hablas de cine o de vídeo, «fotograma» es la palabra exacta y el diccionario te respalda. Si hablas de la imagen hecha con objetos sobre papel, es la misma palabra, pero añade «sin cámara» la primera vez: casi nadie conoce esa acepción y la confusión es instantánea. Y si te refieres a lo que sacaste de un vídeo, «captura» lo entiende más gente, aunque «fotograma» tampoco esté mal dicho.

Las 44 tarjetas de Enfogram llevan impresas las velocidades de obturación por tipo de movimiento y los pasos de exposición, para resolverlas con la cámara en la mano y sin buscar la tabla en el teléfono.