La fotografía infrarroja registra luz que tu ojo no ve, justo por debajo del rojo visible, y el resultado más reconocible es el efecto Wood: la vegetación refleja el infrarrojo cercano con tanta fuerza que las hojas salen blancas como nieve, mientras el cielo despejado se vuelve casi negro.
Se puede hacer con una cámara normal y un filtro, con dos avisos por delante: las exposiciones se van a varios segundos incluso a pleno sol, y el punto de enfoque no cae donde el visor te dice. Las dos cosas tienen solución, y son la mitad de este artículo.
¿Por qué tu cámara casi no ve el infrarrojo?
Porque lleva un filtro que lo bloquea a propósito. El sensor es sensible al infrarrojo cercano por naturaleza, y esa sensibilidad estropearía el color de las fotos normales, así que los fabricantes colocan delante un filtro de corte —a veces llamado hot mirror— que se lo quita de encima.
De ahí sale la situación práctica: cuando pones un filtro que solo deja pasar infrarrojo, la poca luz que atraviesa el filtro de la cámara es lo único con lo que cuentas. La cantidad que pasa varía muchísimo de un modelo a otro, y por eso no existe una tabla de exposiciones universal para esto. Con una cámara vas a necesitar dos segundos y con otra treinta, en la misma escena.
Los filtros y su longitud de onda de corte
Los filtros infrarrojos se nombran por la longitud de onda a partir de la cual dejan pasar la luz. Cuanto más alto el número, menos color queda y más marcado es el efecto.
| Filtro | Qué deja pasar | Resultado | Dificultad |
|---|---|---|---|
| 590 nm | Infrarrojo y bastante rojo visible | Falso color intenso: cielos azules, follaje dorado o rosa | La más fácil de revelar |
| 665 nm | Infrarrojo y algo de rojo | Falso color más suave, todavía con separación de canales | Intermedia |
| 720 nm | Casi solo infrarrojo | El clásico: follaje blanco, cielo oscuro, algo de falso color | La opción estándar |
| 850 nm | Solo infrarrojo | Blanco y negro puro, sin color aprovechable | Fácil de revelar, menos flexible |
Si vas a comprar uno solo, 720 nm es el punto de partida sensato: da el efecto que la gente reconoce como infrarrojo y todavía deja margen para jugar con el color. El de 850 nm simplifica el revelado porque renuncias al color desde el principio.
¿Cuánto hay que exponer?
No puedo darte un número, y desconfía de quien te lo dé sin preguntarte qué cámara tienes: depende de la fuerza del filtro de corte interno de tu modelo, que no está publicado y varía por generación.
Lo que sí puedo darte es el método, que es el mismo que se usa con un filtro ND denso:
- Compón y enfoca antes de poner el filtro. Con el filtro montado no vas a ver nada por el visor óptico, y el autofoco tampoco.
- Mide sin filtro y anota la exposición correcta.
- Monta el filtro y haz una toma de prueba de unos pocos segundos. Mira el histograma, no la pantalla.
- Ajusta y repite. En dos o tres intentos tienes tu factor de filtro. Anótalo: es constante para esa combinación de cámara y filtro, y ya no vuelves a calcularlo.
Trípode obligatorio, disparador retardado o remoto, y estabilización desactivada si estás sobre trípode. A estas velocidades, cualquier vibración se nota.
Un aviso realista sobre las horas: el infrarrojo abunda al mediodía y con sol fuerte, que es justo cuando la luz visible es peor. Es de las pocas técnicas que se practican a las dos de la tarde en verano.
El enfoque no cae donde crees
Las lentes desvían la luz infrarroja con un ángulo distinto que la visible, así que el plano de enfoque infrarrojo queda algo por detrás del que ves. Con el diafragma abierto, una foto perfectamente enfocada en el visor sale blanda.

Los objetivos antiguos traían una marca roja en la escala de distancias precisamente para esto: enfocabas, y después trasladabas la distancia a esa marca. Los modernos ya casi no la llevan.
Las dos soluciones que funcionan hoy:
- Cierra el diafragma. A f/8 o f/11 la profundidad de campo absorbe el desplazamiento en la mayoría de las escenas de paisaje. Es la solución práctica y la que usa casi todo el mundo.
- Enfoca con visión en vivo, con el filtro puesto. Si la cámara enfoca con la señal del propio sensor, está enfocando la luz que realmente va a registrar, así que el desplazamiento desaparece. Necesita paciencia porque la imagen es oscura, pero es la solución exacta.
Y un detalle que sorprende: algunos objetivos producen una mancha clara en el centro del encuadre en infrarrojo, por reflexiones internas en los tratamientos antirreflejo. No es un defecto de tu unidad ni tiene arreglo por revelado; simplemente hay objetivos que se llevan mal con esta técnica. Pruébalo antes de contar con uno.
Balance de blancos y el intercambio de canales
Al abrir el archivo te vas a encontrar una imagen completamente roja. Es normal, y corregirla tiene truco.
El problema es que el balance de blancos necesario cae fuera del rango que ofrecen muchos reveladores: aunque arrastres el deslizador al extremo, la dominante roja no se va. La solución es fijar un balance de blancos personalizado en la cámara, midiendo sobre hierba iluminada por el sol con el filtro montado. Ese ajuste queda grabado en el archivo y el revelador ya parte de un punto alcanzable. Cómo funciona el ajuste está en balance de blancos.
A partir de ahí, el paso que da el aspecto reconocible es el intercambio de canales: cambiar el rojo por el azul en el mezclador de canales. Los cielos rojizos se vuelven azules, el follaje pasa a tonos claros y aparece esa paleta onírica del falso color. Con un filtro de 850 nm este paso no aporta nada, porque no queda separación de color que intercambiar: ahí vas directo a blanco y negro.
¿Merece la pena convertir una cámara?
Convertir consiste en retirar físicamente el filtro de corte interno y sustituirlo por uno infrarrojo. Es un trabajo de taller, es irreversible en la práctica y deja la cámara inservible para fotografía normal.
A cambio resuelve los tres problemas de golpe: exposiciones normales —de fracciones de segundo, a pulso—, autofoco que funciona y visor utilizable. Si el infrarrojo te va a interesar más de un fin de semana, una cámara vieja convertida es mucho más agradable de usar que un filtro sobre la principal.
La ruta razonable es empezar con un filtro de 720 nm sobre la cámara que ya tienes. Si a los tres meses sigues saliendo a fotografiar en infrarrojo, ya sabes que la conversión vale la pena. El resto de caminos para salirse de la fotografía convencional está en la guía de técnicas experimentales.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer fotografía infrarroja con el móvil?
Con la cámara principal, prácticamente no: llevan filtros de corte muy eficaces y no admiten filtros roscados ni exposiciones largas con comodidad. Curiosamente, muchas cámaras frontales filtran menos, y por eso se ve el destello de un mando a distancia a través de ellas. Sirve para comprobar que un mando funciona, no para hacer fotografías.
¿El infrarrojo es lo mismo que la visión térmica?
No, y se confunden constantemente. Esto es infrarrojo cercano, muy próximo a la luz visible, y necesita una fuente que lo ilumine, normalmente el sol. La imagen térmica trabaja en el infrarrojo lejano y detecta el calor que emiten los propios objetos. Una cámara convertida no ve el calor corporal en la oscuridad.
¿Por qué mis fotos infrarrojas salen blandas si enfoqué bien?
Por el desplazamiento del plano de enfoque: el infrarrojo enfoca algo por detrás de la luz visible. Cierra a f/8 o f/11, o enfoca con visión en vivo y el filtro ya montado, que es la forma exacta de resolverlo.
¿Qué época del año es mejor?
La primavera y el verano, con la vegetación en plena actividad, porque es cuando el follaje refleja más infrarrojo y el efecto Wood es más espectacular. En invierno, con los árboles pelados, el mismo paisaje da un resultado mucho más discreto.
Qué probar el primer día
Un día de sol fuerte, un parque con árboles, trípode, filtro de 720 nm y el balance de blancos personalizado medido sobre la hierba. Enfoca sin filtro, cierra a f/8, y calcula tu factor de exposición con tres tomas de prueba. Con eso ya tienes el efecto Wood, y a partir de ahí el falso color es cuestión de revelado.
Las 44 tarjetas de Enfogram traen impresos los ajustes de cada técnica en A4 y A5, para consultarlos en el campo sin depender de la memoria.